Abstinencia

1–2 minutos

Su dosis. Una cama y las sábanas revueltas. Las manos agarradas. Sujeta por sus muñecas y sus ojos vueltos al cielo. Otra vez más.
No pueden evitarlo. No quieren evitarlo. Soledad pura en la noche que se manifiesta en me gustas furtivos. Intenta controlarse. No escuchar de nuevo esa música que le recuerda a su cuerpo.
Y no entiende que tiene él. Qué es lo que desata sus deseos más ocultos que no puede saciar con nadie más. Lo ha intentado.
Otras bocas han besado sus labios. Otras manos han recorrido su cuerpo. Pero cuando ella esta avanzando en su placer y mirando hacia arriba, vuelve a sentir que quiere que sea él el que la posea de nuevo.  


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