Mar del norte

1–2 minutos

El mar del norte fue testigo. Se escuchaban sus tonterías, sus risas y sus bromas.

Caricias y besos, cuerpos entrelazados, suspiros y gemidos. El norte y el sur. Arriba y abajo. Volvían una y otra vez. Sin poder parar, sin querer parar.

Recuerdos intensos, intermitentes que acudían a su mente cuando el olor a mar llegaba. Cuando el viento del norte le traía su risa encapsulada.

Y llegará el momento que no sé puede mencionar.


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