Tacones sobre un suelo negro. Caminan despacio. Flores, flores a montones a ambos lados de esa mujer caminante.
Fiera. Anda como una fiera. Yo alzó la mirada y la observo. Un vestido rojo y ceñido se aleja de mi. Se gira y me mira. Se ríe de manera maliciosa y se va dando un portazo.
Yo me encuentro ahora en la misma sala. Negra. Oscura. Solo se que el suelo está mojado, que todo se está llenando de agua y me estoy inundando.
Finalmente entró en el agua. Sigo sin ver nada. Solo puedo nadar. Necesito salir de allí y respirar. Cada célula de mi cuerpo ansia una bocanada de aire, no puedo más, siento que voy a estallar. Necesito salir a tomar aire. YA.
Salgo y el brillo del sol me deslumbra. Una enorme playa queda delante de mi. El agua ahora es clara y me mece con suavidad hasta la orilla.
Esa misma mujer ahora está en la orilla. Con su piel mojada y bronceada. Tumbada y con los ojos cerrados. No parece darse cuenta de que estoy allí. Es bellísima pero a la vez tiene algo tenebroso en tanta belleza. En sus labios rojos y su expresión tranquila.
Paso por su lado y observo su respiración tranquila. Estará dormida, o relajada. Sigo caminando dejándola atrás.
Entonces lo siento. Su mano firme, agarra mi tobillo. Tropiezo y me caigo. Ella se abalanza sobre mi y se pone a mis espaldas. Me apuñala con algo y siento un tremendo dolor.
En ese momento consigo darme la vuelta y la observo. Llena de rabia, llena de ira, sin control. Pero bella. Hermosa. Y sonriente. Una sonrisa inquietante y con la que puedo vislumbrar su locura asomando por las comisuras de su boca.
Una piedra enorme impacta en su cabeza. Esa piedra la empuñó yo. Piedra que se convierte en arena al momento en el que ella se desploma.
Esa preciosa mujer también se desvanece en un montón de arena que pasa a formar parte de aquella playa. Un correlimos vuela a mí lado y me trae un pequeño guijarro en la boca. Una pequeña roca roja manchada de sangre. Yo la pongo en la palma de mi mano, me levanto y sigo mi camino pisando firme, la arena bella de aquella playa remota.


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