Me gusta escribir en clave.
No revelar del todo. Insinuar.
Dejar que pienses si esto te lo escribo a tí.
O tal vez a ti. Tal vez a otro. ¿Quién sabe?
Dale like.
Y a ver cuantos nombres diferentes te encuentras.
Perdón, la noche. Me confunde ligeramente.
Es una broma. Este es solo otro texto inocente sobre como va el final de mi día.
Otra cadena de palabras aburridas que no hablarán jamás sobre que mis manos no paran de pensar en tí.
O tal vez no.
¿Quien sabe?
Igual tendré que poner al principio del post una coletilla que indique que esto es ficción.
Aunque puede que sea un meta-texto.
Donde hablo a través del escrito del propio escrito.
Donde hablo de ti y finjo que es todo inventado.
Igual no existes. Ni tú tampoco.
O puede que si. Y lo estés leyendo ahora mismo.
No sé, me gusta divertirme pensando que pensaréis. Perdón, que pensarás.
No hay nadie más.
Solo tu.
¿De verdad?
Igual estoy jugando a despistar y en realidad solo estoy escribiendo palabras aleatorias.
Sin sentido.
Y no tendré ningún like.
De ninguno de vosotros.
Ninguno tuyo.
De nadie.


Deja un comentario