Justo cuando me voy a dormir me vienes siempre a la mente. Sueño con el día que ya no lo hagas y te quedes en tu casa.
Estoy cansada de pensarte. A la vez, me encanta acordarme.
Me viene a la cabeza esos cristales empañados en esa noche de verano. Yo dibujando un corazón en tu ventana y tu nombre junto al mío.
Y luego, tu abrazo desnudo tras de mi. No sabes lo que me gustaría otra de esas caricias tuyas.
Y me encantaría que lo supieras y pensaras en mi. También en tu noche, en tu cama, en tus manos.
A la vez, no quiero que te des cuenta de este ardor y nostalgia.
No quiero que pienses que aun tienes ese poder sobre mi.
Olvida lo que te he dicho. Ya veré yo lo que hago con mi vida.


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