Te deseo lo mejor

1–2 minutos

No sé en qué momento mi pecho fue consciente de tanta calidez. No recuerdo en que instante tus ojos fueron para mi algo más que una mirada. 

Tus manos y tu pecho el lugar donde yo deseaba quedarme a vivir. Una luz emergía desde mi interior y era capaz de iluminar allá donde yo miraba. 

Recuerdo una noche, solo un instante. Una frase donde yo te miré.  

Nunca te la dije. Sellé mis labios en su lugar. Solo me quedé mirando esos ojos achinados que me tenían el alma secuestrada. 

  • Me quedaría toda la noche mirando esos ojos.  

Eso te hubiera susurrado de haber podido. En su lugar, te escribí una novela.  

Allá donde te encuentres ahora, estés con quien estés y en el caso hipotético de que sigas leyendo alguna de mis palabras, solo te diré algo: ojalá llegues a sentir por alguien, una sensación, amor y ternura que yo sentí por ti. 

Me alegraría y me haría feliz de verdad ver como eres feliz. Como te enamoras de alguien y decides darle la mano. Caminar a su lado y hacerla sonreír. Reírte con ella y contagiarle las ganas. Hacerle sentir en cada beso y en cada caricia esa profunda sensación de suavidad que uno siente cuando ama. 

Yo te quiero libre, te quiero feliz. Aunque no sea conmigo. A pesar de cómo terminó todo y de que tuve que alejarte de mí.  

A pesar de que tuve que irme corriendo, de nuevo.  

Aunque no pueda volver a tenerte en mi vida.  

Te deseo lo mejor. 


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